El concepto de ‘Kaizen’ proviene de dos palabras: kai, o cambio y zen, o bueno. Juntos significan una mejora continua. Esta filosofía se enfoca en implementar pequeñas mejoras en todas las áreas de actividad y en cada lugar de trabajo.

El Kaizen no solo se trata de garantizar que un producto o servicio cumpla con requisitos de calidad específicos.

La aplicación de la filosofía Kaizen en la empresa se basa en la participación de todos los empleados. El objetivo es buscar ideas para mejorar el entorno de trabajo. En este sentido los empleados pueden sugerir mejoras en sus lugares de trabajo porque los conocen mejor.

Según esta filosofía, la calidad se reduce a un cambio en el estilo de vida, un proceso interminable de mejora. La regla básica es involucrar a los empleados en todos los niveles y luchar por la mejora continua de la calidad de la empresa y del producto. Consiste en integrar el proceso de pensamiento en cada etapa.

Los principios de la filosofía Kaizen se pueden aplicar en prácticamente todos los campos. La aplicación coherente de reglas simples se traduce en resultados tangibles en las empresas ya sean corporaciones multinacionales o empresas pequeñas y locales.

En este modelo, lo más importante es reducir el tiempo entre la definición de un problema y la implementación de una mejora.

Beneficios del Kaizen

La filosofía de Kaizen se basa en el concepto de que realizar pequeñas mejoras puede conducir a mejores resultados a largo plazo. Este enfoque se puede adoptar en ciertas áreas del negocio, como la cadena de suministro, para mejorar la calidad de los productos y hacer que los procesos de producción sean más eficientes.

Kaizen, a través de la mejora gradual de todos los aspectos de las operaciones de la organización, tiene como objetivo:

  • Acelerar el proceso de trabajo y mejora de la calidad
  • Ajustar los elementos del sistema
  • Crear de criterios de evaluación y recompensa
  • Reducir costos
  • Mejorar de la ergonomía de los puestos de trabajo

Si te gustó este artículo no dudes en dejarnos un mensaje o calificarnos.