En términos generales, la ética profesional y los valores comprenden cuestiones de responsabilidad, solución de problemas y toma de decisiones ante diversas situaciones. Día a día, el ser humano se enfrenta a la necesidad de hacer elecciones para cada actividad que realiza y en esto se funda la necesidad de la ética. Siempre existe una infinidad de opciones a elegir, siempre hay más de una forma de realizar una asignación, más de una manera de resolver un problema. Así, el hombre elige la manera que más le agrada, que más le conviene, optando por una alternativa y no por otra.

Se sabe que una persona puede desempeñar bien o mal una tarea, hacer daño o ayudar a otro de distintas maneras, elegir una herramienta en lugar de otra, etc. Aquí es donde la ética entra en funciones; ella brinda una opción basada en experiencias de asuntos humanos. El hombre es libre, por eso puede elegir; con esa libertad vienen la ética y, por supuesto, muchas responsabilidades. La ética es como una guía en la toma de decisiones; estas decisiones no habían sido siempre notorias en el ámbito de las actividades técnicas.

El hecho de que la tecnología haya evolucionado tanto en las últimas décadas, ha provocado que los planes de estudio de las carreras de ingeniería cambien, y con esto ha crecido el interés por la importancia de la responsabilidad ética y social de los ingenieros, así como de los valores que deben tener.

El ingeniero lleva consigo la enorme responsabilidad de la toma de decisiones. Es por eso que formar profesionales técnicamente aptos y competentes, y que, además, cuenten con una sensibilidad ética y con valores, es todo un reto. Para que un ingeniero cumpla su deber tanto técnica como éticamente, necesita dominar los siguientes conceptos: tener un juicio ético, sensibilidad ética, conocer estándares de conducta y actuar éticamente (saber actuar bien sin que nadie se lo indique).

Todos los conceptos anteriores coinciden en que la responsabilidad profesional está fundamentada por éstos; es decir, al adquirir estos conocimientos, se convierten en una responsabilidad moral. Así, el ingeniero debe utilizar la ética de la manera más adecuada para alcanzar sus metas.

Un ingeniero responsable tiene como objetivo la creación de un producto o servicio tecnológico seguro y, sobre todo, útil, para que el cliente se sienta satisfecho y seguro al usarlo, en caso de que tuviera algún riesgo. Esta creación conlleva una responsabilidad, un compromiso, con la sociedad, de mantener siempre su bienestar, su salud y su seguridad. El problema del ser humano como individuo es que cada uno tiene intereses personales, los cuales afectan directamente la ética en la ingeniería. Actividades como lealtad a los compañeros o socios, lealtad a la empresa, entrega de cuentas claras, manejo correcto de información clasificada podrían resultar afectadas si se incurre en actos deshonestos, como sobornos, actos de cohecho, venta de información, etcétera.

Existen varios códigos de ética que a lo largo del tiempo se han incluido en la educación del ingeniero, pero el instrumento que más respuesta ha tenido es el método de usar y resolver casos.

Éstos pueden haber sucedido en la vida real o ser ficticios con supuestos definidos. Se brinda al alumno toda la información necesaria sobre los mismos, y su deber es resolverlos de la mejor manera posible, dándole, obviamente, prioridad a la ética. Esto puede ir desarrollando un sentido o habilidad ética para resolver problemas que se verá reflejado en la práctica.

Las instituciones educativas deben preocuparse porque sus estudiantes desarrollen una conciencia social. Los jóvenes cuentan con la habilidad y motivación para realizar correctamente los trabajos o tareas que les son asignados; es por ello que en esta etapa se debe cultivar esta conciencia.

Todos los proyectos de ingeniería deben ser analizados siempre desde al menos cuatro perspectivas: la factibilidad técnica, social, económica y ambiental.

En todo el mundo se viven cambios constantemente, cambios que no siempre traen buenas consecuencias; por ello, resulta de suma importancia incrementar el número de personas capaces de aplicar todos sus conocimientos de una manera responsable, no sólo en el aspecto técnico, sino también en el ético.

En muchos países y en distintas organizaciones e instituciones se crean códigos de ética para que el ingeniero los aplique al realizar su trabajo. La mayoría de éstos incluyen códigos con principios fundamentales que consideran las actividades del ingeniero. Varias fuentes de información en Latinoamérica indican bastantes similitudes entre los códigos de ética de cada país. A continuación se muestra como ejemplo el código de ética que adoptó la Asamblea General Ordinaria de la Unión Mexicana de Asociaciones de Ingenieros:

  • El ingeniero reconoce que el mayor mérito es el trabajo, por lo que ejercerá su profesión comprometido con el servicio a la sociedad mexicana, atendiendo al bienestar y progreso de la mayoría.
  • Al transformar la naturaleza en beneficio de la humanidad, el ingeniero debe acrecentar su conciencia de que el mundo es la morada del hombre y de que su interés por el universo es una garantía de la superación de su espíritu y del conocimiento de la realidad para hacerla más justa y feliz.
  • El ingeniero debe rechazar los trabajos que tengan como fin atenuar contra el interés general; de esta manera evitará situaciones que impliquen peligros o constituyan una amenaza contra el medio ambiente, la vida, la salud y demás derechos del ser humano.
  • Es un deber ineludible del ingeniero sostener el prestigio de la profesión y velar por su cabal ejercicio; asimismo, mantener una conducta profesional cimentada en la capacidad, la honradez, la fortaleza, la templanza, la magnanimidad, la modestia, la franqueza y la justicia, con conciencia de subordinar el bienestar individual al bien social.
  • El ingeniero debe procurar el perfeccionamiento constante de sus conocimientos, en particular de su profesión, divulgar su saber, compartir su experiencia, proveer oportunidades para la formación y la capacitación de los trabajadores, brindar reconocimiento, apoyo moral y material a la institución educativa en donde realizó sus estudios ; de esta manera revertirá a la sociedad las oportunidades que ha recibido.
  • Es responsabilidad del ingeniero que su trabajo se realice con eficiencia y apoyo a disposiciones legales. En particular, velará por el cumplimiento de las normas de protección a los trabajadores establecidas en la legislación laboral mexicana.
  • En el ejercicio de su profesión, el ingeniero debe cumplir con diligencia los compromisos que haya asumido y desempeñará con dedicación y lealtad los trabajos que se le asignen, evitando anteponer su interés personal en la atención de los asuntos que se le encomienden, o coludirse para ejercer competencia desleal en perjuicio de quien reciba sus servicios.
  • Observará una conducta decorosa, tratando con respeto, diligencia, imparcialidad y rectitud a las personas con las que tenga relación, particularmente a sus colaboradores, absteniéndose de incurrir en desviaciones y abusos de autoridad y de disponer o autorizar a un subordinado conductas ilícitas, así como de favorecer indebidamente a terceros.
  • Debe salvaguardar los intereses de la institución o persona para la que trabaje y hacer buen uso de los recursos que se le hayan asignado para el desempeño de sus labores. Cumplirá con eficiencia las disposiciones que en ejercicio de sus atribuciones le dictaminen sus superiores jerárquicos, respetará y hará respetar su posición y trabajo; si discrepara de sus superiores tendrá la obligación de manifestar ante ellos las razones de su discrepancia.
  • El ingeniero tendrá como norma crear y promover la tecnología nacional; pondrá especial cuidado en vigilar que la transferencia tecnológica se adapte a nuestras condiciones conforme al marco legal establecido. Se obliga a guardar secreto profesional de los datos confidenciales que conozca en el ejercicio de su profesión, salvo que le sean requeridos por autoridad competente.

Bibliografía

Romero, O., (2006). Introducción a la ingeniería. Un enfoque Industrial, México DF, México: International Thomson Editores.