Los ingenieros industriales descifran cómo hacer mejores las cosas. Ingenian procesos y sistemas para mejorar la calidad y la productividad; realizan contribuciones significativas para sus empleadores, ahorrándoles dinero mientras hacen del lugar de trabajo un área agradable para sus compañeros. El campo laboral de los ingenieros industriales es posiblemente uno de los más amplios dentro de las distintas carreras profesionales. La reconocida capacidad analítica del ingeniero industrial y su visión de procesos resaltan entre los principales atributos por los cuales es atractivo en el campo laboral. El ingeniero industrial puede trabajar en empresas de productos o de servicios, instituciones públicas y privadas, empresas micro, pequeñas, medianas o grandes corporativos trasnacionales.

En aspectos más específicos y relacionados con la industria, el ingeniero industrial es competente para trabajar en:

i) La gerencia o dirección de plantas industriales: de fabricación de aceros y metales en general, de textiles, de fabricación de pastas y papeles, de fabricación de productos de minerales no metálicos, petroquímicas, metalúrgicas y siderúrgicas.

ii) La gerencia de la división técnica de una empresa industrial.

iii) La dirección de investigaciones y desarrollos, en temas industriales.

Asimismo, el ingeniero industrial puede efectuar transacciones y valuaciones de plantas industriales en lo relativo a sus instalaciones y equipos, sus productos semielaborados y elaborados y las tecnologías de transformación utilizadas en la producción y distribución de bienes industrializados.

La gama de posibilidades es muy amplia; incluso, puede realizar arbitrajes y peritajes referidos a la planificación y organización de plantas industriales, sus instalaciones y equipos y el proceso de producción, los procedimientos de operación y las condiciones de higiene y seguridad en el trabajo,  para la producción y” distribución de bienes industrializados.

El campo laboral suele representar el inicio de la vida profesional del ingeniero industrial. La formación del ingeniero no termina con la obtención de un título universitario, sino que requiere de una actualización constante. Ya no es un secreto que muchos de los conocimientos obtenidos en los cursos de ingeniería se vuelven obsoletos en unos cuantos años, debido principalmente al constante desarrollo de metodologías, técnicas, productos y, en general, a los nuevos conocimientos. La actualización profesional puede llevarse a cabo mediante cursos, seminarios, redes de contactos,  diplomados, postgrados y la incorporación a asociaciones de profesionales.

Bibliografía

Romero, O., (2006). Introducción a la ingeniería. Un enfoque Industrial, México DF, México: International Thomson Editores.